Continuando con la relación entre los jardines y la música, en esta ocasión me centraré en los jardines españoles, ingleses, chinos, japoneses, estadounidenses, nórdicos y los jardines de leyenda. Tal como mencioné en la entrega anterior, este no pretende ser un estudio exhaustivo, sino una introducción a un tema que considero apasionante.

© David Karlin : Bachtrack Ltd
© David Karlin : Bachtrack Ltd

Jardines españoles

Aunque no se puede hablar propiamente de un estilo español de jardinería, lo cierto que España ha sido un país de gran experimentación y en su territorio se han producido obras preciosas, como por ejemplo los jardines de Aranjuez. Joaquín Rodrigo dedicó a los jardines de Aranjuez la que es sin duda su obra más famosa y una de las más populares del repertorio guitarrístico: El Concierto de Aranjuez. Rodrigo, ciego desde la infancia, estudió en París con el célebre Paul Dukas, produciendo en su larga vida un gran número de obras. En 1991 se le concedió el título de Marqués de los Jardines de Aranjuez. La obra mencionada, para guitarra y orquesta, se divide en tres tiempos: El primero y el tercero son de corte alegre, teniendo el primero algunos tintes nostálgicos y con ciertas reminiscencias de la época del barroco (Scarlatti, por ejemplo). El segundo tiempo tiene un estilo más romántico y expresivo conteniendo una de las melodías más famosas, utilizada incluso por los músicos populares y de jazz, un ejemplo muy famoso es el de Miles Davis.


Jardines ingleses

Los jardines ingleses representan la revolución paisajista y el naturalismo. Su meta se podría resumir en los cuatro pasos dados por Humphry Repton (1752-1818): 1. Mostrar las bellezas naturales y ocultar los defectos. 2. Apariencia de extensión y libertad. 3. Ocultar cualquier interferencia del arte. 4. Retirar u ocultar todo objeto si no puede ser decorativo o incorporarse a la escena. A diferencia de otros estilos, como el francés, no se busca dominar la naturaleza sino, en cierto modo, dejarse dominar por ella. El compositor británico Sir Arnold Bax compuso el poema sinfónico The Garden of Fand en el año 1913. Refleja la fascinación de Bax por Irlanda y sus tradiciones, y puede servir como homenaje a los ideales del jardín británico. Esta obra comienza de una manera casi impresionista, apareciendo luego otras secciones como marchas, scherzandi y otra donde sobresalen los metales. Entonces la música se calma y se vuelve mística, con momentos de reflexión. Después de un pasaje de estilo folclórico, que van en crescendo, aparece otra vez la calma y el poema sinfónico termina con solos de clarinete, flauta y violín.


Jardines chinos

La jardinería china se basa principalmente en una concepción animista del universo y sus características principales son la asociación con la naturaleza, la íntima relación con el tiempo, con la quietud y con las preocupaciones filosóficas. Este tipo de jardinería da la máxima importancia a las piedras, ya que estas representan la eternidad, en contraste con el agua, que representa la variabilidad cercana al hombre. Los vegetales se convierten en un complemento a toda esta visión filosófica. El compositor inglés Ketèlbey, mencionado anteriormente compuso In a ChineseTemple garden, obra popular y efectista que imita el estilo oriental, combinándolo con melodías románticas de corte europeo.


Jardines japoneses

La jardinería japonesa recibe una gran influencia de la china, pero no por esto deja de tener su propio estilo, representado principalmente por tres ideas o trucos: La escala (jugar con los tamaños, siendo los bonsáis su ejemplo más famoso), el fondo (o escenografía) y el símbolo (representación del mundo real a través de los jardines). En todo caso, al igual que la china, esta jardinería refleja ciertos principios filosóficos. Dos compositores de nuestra época, uno ya fallecido, se han acercado a la jardinería oriental desde puntos de vista distintos. Son Takemitsu y Saariaho. El compositor japonés Toru Takemitsu dedicó varias obras a los jardines, entre ellas Garden Rain, compuesta en 1974 para conjunto de vientos. Es una pieza que combina la música tradicional japonesa con la contemporánea occidental. Más que representar la lluvia, parece que representa la tranquilidad de un jardín ideal, con especial énfasis en los silencios, buscando a veces una sensación de monotonía y con algún momento de más intensidad.

La finesa Kaija Saariaho compuso Six japanese gardens entre 1993 y 1995 para percusión y electrónica. Se compone de seis pequeñas piezas que reflejan desde ritmos constantes y efectos de campana a imitaciones de la voz humana y corrientes de aguas. También aparecen pasajes con constantes crescendi, decrescendi y ritmos de danzas.


Jardines estadounidenses

El Central Park de Nueva York, uno de los parques urbanos más famosos del mundo, fue creado principalmente por Frederick L. Olmsted, en un estilo práctico, pero no exento de belleza, que se adapta perfectamente a las exigencias de un parque moderno, con amplias avenidas y una vegetación que invita al descanso. Este gran parque sirvió también de inspiración para la que muchos consideran una de las obras más importantes del siglo XX: Central Park in the Dark, compuesta en 1906 por el estadounidense Charles Ives. Su obra, escrita para orquesta de cámara, comienza con unos acordes en las cuerdas, disonantes y algo amenazantes. Luego, dentro de esta atmósfera aparece un pequeño solo de clarinete, volviendo otra vez al ambiente inicial. Poco a poco se integran otros instrumentos de viento y aparece también el sonido de un piano. Se desarrolla una melodía de Jazz como si se escuchara desde algún bar cercano, se produce un gran clímax y se retorna a la tranquilidad amenazante del principio de la obra.


Jardines nórdicos

No se puede decir tampoco que los países nórdicos tengan una escuela propia, a pesar de que siempre han estado interesados en la jardinería. Sus obras más importantes se basan tanto en el estilo francés (jardines de Drottningholm) o en inglés (Hagaparken). En todo caso, compositores como Rautaavara y la ya mencionada Saariaho se han acercado al mundo de la jardinería. Einojuhani Rautaavara compuso Autumn Gardens en 1999, obra que se compone de tres partes: PoeticoTranquilo y Giocoso e leggiero. La primera tiene un comienzo evocativo y colorístico para luego producirse unos crescendos y ciertos pasajes que recuerdan a la Consagración de la primavera de Stravinski. La segunda es una pieza calmada y reflexiva que recuerda al estilo de Debussy. La tercera empieza con ritmo más movido, que se va calmando para luego volver otra vez. La obra acaba de manera suave.

Jardin Secret I es una obra de la compositora finlandesa Kaija Saariaho, mencionada anteriormente. Esta obra, compuesta en 1985, está llena de efectos sonoros producidos por instrumentos electrónicos y nos transporta a un mundo de imaginación. Hay una sección inicial con variedad de sonidos y un ritmo vivo. Luego aparece una sección más lenta, en la que parece que el tiempo se detiene. Hay también algunos efectos de campanas.


Jardines de leyenda

Además de los jardines de la vida real, con sus diferentes estilos, el ser humano ha imaginado otros en los que habitan seres de fantasía y que nos transportan a mundos de leyenda. Diversos músicos han querido acercarse al mundo de estos jardines, entre ellos podemos encontrar a Ravel y a los Beatles. Maurice Ravel es bien conocido su perfeccionismo y que prácticamente toda obra que compuso es una obra maestra. En su suite para piano a cuatro manos llamada Ma Mére l'Oye encontramos varias piezas que representan cuentos como Pulgarcito o La bella y la bestia. La pieza final se llama Le Jardin Féerique y nos lleva a ese mundo mágico en el que los jardines intervienen para ayudarnos a ser más imaginativos. Ravel orquestó Ma mére l’Oye y además le añadió algunos pasajes, convirtiendo esta obra en un ballet. En el ballet, la pieza final es precedida de un Interlude que nos recuerda algunos de los temas ya acontecidos, acompañados de llamadas de instrumentos de viento-metal. Luego comienza Le jardin féerique de manera muy suave para poco a poco ir creciendo hasta llegar a una sección melódica, luego vuelve el tema inicial que va creciendo una vez más para producir un gran crescendo y una apoteosis de arpas y campanas.

The Beatles fue un famoso grupo musical inglés, que irrumpió con fuerza en los años sesenta y que estuvo formado, después de algunos cambios, por Paul McCartney, John Lennon, George Harrison y Ringo Starr. La mayoría de las canciones fueron compuestas por los dos primeros, aunque Harrison aportó también bastantes y Starr algunas como Octopus's Garden, perteneciente al album Abbey Road del año 1969. Se trata de un jardin bajo el mar donde invitar a los amigos, estar a cubierto de las tormentas y las olas; cantar, bailar y no ser encontrados.


Bibliografía.

Páez de la Cadena, Francisco: Historia de los estilos en jardinería, Ediciones Istmo, Madrid, 1982.