En el noveno concierto de la temporada regular 2015/16 de la Orquesta Sinfónica de Galicia, visitaba el escenario coruñés el jovencísimo director Lorenzo Viotti (26 años), flamante ganador de la 11ª edición del Concurso Internacional de Dirección de la Orquesta de Cadaqués. Comenzaba el concierto con la interpretación de una obra del madrileño Jesús Rueda (1961), perteneciente a la generación posterior a la de Halffter. Elephant Skin es una composición del año 2002 presentada en el VI Concurso Internacional de Cadaqués de Directores de Orquesta, por encargo del Centro para la Difusión de la Música Contemporánea. Se trata de una pieza breve y escrita con mucha libertad; en los poco más de minutos que dura, se pueden apreciar las notables dificultades planteadas por la escritura de Rueda, tanto a nivel rítmico como de instrumentación, y que fueron solventadas con buena nota tanto por la orquesta como por el director.

El pianista Dmitri Mayboroda © Classical Music Artists Management
El pianista Dmitri Mayboroda
© Classical Music Artists Management
A continuación, el solista Dmitri Mayboroda (23 años) abordó el Concierto en fa de Gerswhin. Una pieza desenfadada, ambientada en la sonoridad jazzística más tradicional, interpretada por una orquesta con un importante número de instrumentistas norteamericanos, conocedores del estilo correcto para tocar esta composición. Quizás fruto de ello, en algunos momentos se evidenció un cierto desajuste de los planos sonoros, que impedían apreciar correctamente al solista. En buena lógica, en el concierto para piano destacó también especialmente la sección de metales de la orquesta (trompeta, clarinete y trombón) ya que la pieza emula la sonoridad de las grandes orquestas americanas (big band) y de sus antecesoras (el referido trío de vientos de las formaciones Dixieland de los años veinte del siglo pasado). Ello permitió evidenciar nuevamente el ADN del trompeta y trombón solista de la orquesta, profundos conocedores desde su infancia de este género musical. Mayboroda nos regaló un bis hispano, tocando el capricho de Paganini basado en el célebre tema de la Folía de España, en el que nuevamente demostró su maestría al piano.

Lorenzo Viotti © Stephan Doleschal
Lorenzo Viotti
© Stephan Doleschal
En la segunda parte del concierto se interpretó la Sexta sinfonía de Serguei Prokofiev, en tres movimientos. Viotti volvió a demostrar un profundo conocimiento de la partitura, lo que le permitió comandar con determinación la sinfonía, no exente de dificultades en su arquitectura compositiva. Quizás podamos destacar como punto de culmen de la interpretación la sonoridad y seguridad mostrada por la sección de trompas de la orquesta, renovada con dos grandes solistas, también de una evidente juventud. Fruto de esa seguridad y refinamiento en su conducción, al final del concierto se apreciaba entre los profesores de la orquesta un profundo respeto (y agradecimiento) por la labor del joven director, que seguro que obtendrá grandes éxitos en un futuro no muy lejano.

En definitiva, un magnífico concierto, con una magistral dirección y una interpretación de muy alto nivel, en la línea a la que nos tiene acostumbrados la Orquesta Sinfónica de Galicia en los últimos tiempos.