El telón del Teatro Colón se alzó para ofrecer Norma, la única ópera representada en la presente Temporada Lírica de La Coruña. Nuevamente una apuesta arriesgada, pues si bien estamos ante un título referencial en el repertorio belcantista, su gran popularidad es siempre un arma de doble filo. No es fácil satisfacer las expectativas vocales, orquestales y escénicas de los aficionados en una ópera tan arraigada en el acervo musical. Sin embargo, una vez más esta temporada, el resultado musical fue muy estimable e indiscutiblemente exitoso para el respetable.

La escena, limitada por las dimensiones del teatro y por los ya conocidos condicionantes presupuestarios, fue resuelta de manera digna gracias a la iluminación y escenografía de Emilio López, quien le sacó el máximo partido al exiguo decorado. Sin embargo, su concepción no fue más allá de una recreación costumbrista y literal, alejada de descontextualizaciones renovadoras.

Veronika Dzhioeva (Norma)
© Alfonso Rego

Frente a estos imponderables, un sabiamente escogido trío vocal elevó la noche, pues los tres protagonistas desplegaron un notable potencial vocal y una profesionalidad sin límites. Veronika Dzhioeva estuvo a la altura de las expectativas. Escuchándola en vivo resulta más que justificada su presencia en los últimos años en teatros de primera fila. Su rango vocal amplísimo es ideal para dar vida a un personaje que ha de desenvolverse por igual en pasajes dramáticos y líricos, y al mismo tiempo desplegar una brillante coloratura. Dzhioeva entusiasmó por su registro más grave y por su rotundo volumen canoro –arropado por la complicidad que aportan las dimensiones del Colón. Pero no fue mera fuerza bruta; su "Casta diva" y muy especialmente el sublime "Dormono entrambi" se distinguieron por la sutileza de su fraseo, el dominio de las modulaciones y la limpieza de sus pianissimi. Su voz adoleció de una cierta nasalidad y una discreta dicción italiana, que le restaron fluidez y expresividad, pero en su globalidad hizo justicia a tan referencial rol.

La Adalgisa de Aya Wakizono mostró consistencia vocal y escénica, exhibiendo un lúcido instrumento en todos los registros y modulaciones, y una soberbia musicalidad que le confería sentido y sensibilidad a cada frase. Su estimable potencia le permitió empastar con la magna vocalidad de Dzhioeva, con la que se complementó a la perfección en sus dos grandes dúos, siendo especialmente emotivo el crucial "Mira, o Norma". Deslumbró igualmente en el desolador recitativo "Sgombra è la sacra selva" del acto I.

Moisés Marín (Pollione), Aya Wakizono (Adalgisa) y Veronika Dzhioeva (Norma)
© Alfonso Rego

Moisés Marín estuvo a la par del dúo femenino, tanto en generosidad vocal como en presencia escénica, dando forma a un aguerrido Pollione. Su tendencia a cantar en forte no resultó problemática, aunque una vez más, fue una pena que no se aprovechase el lado más intimista del Teatro Colón. Su entrada no pudo ser más explosiva, con un electrizante "Meco all’alter di Venere" y un abrumador despliegue de agudos en el "Me protegge, me difende" con un casi imposible sobreagudo en el "… altare abbatterò", raramente realizado, y que puso al público el corazón en un puño.

Fue más discreta la contribución del resto del elenco, así como la participación del Coro Gaos. Es siempre estimulante disfrutar de su envidiable combinación de juventud y talento, pero en muchos momentos hubiese sido deseable una mayor contención, por ejemplo, en el "Non parti?" del acto II. La dirección de José Miguel Pérez-Sierra fue lúcida, muy especialmente en los momentos más intimistas, mientras que en los más exaltados optó por tempi excesivamente acelerados. Desde el foso, la Orquesta Sinfónica de Galicia no pudo brillar a la misma altura que lo hiciera en la versión de concierto de La forza del destino. El espacio reducido y la seca acústica no es la ideal para el disfrute de las gemas que la partitura encierra. Pero por encima de estas cuestiones puntuales, disfrutamos de una intensa y exitosa velada operística. Esperemos que en la próxima Temporada Lírica pueda ampliarse a un mayor número de títulos.

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