El Teatro de la Zarzuela vuelve a programar a la Compañía Nacional de Danza a las puertas de un verano que no acaba de aparecer. Para esta vez José Carlos Martínez, director de la CND, rema hacia lo seguro con una triada de coreógrafos que no deja lugar para la duda al entendido y emociona al gran público.

<i>Gods and Dogs</i> a cargo de la CND © Jesús Vallinas
Gods and Dogs a cargo de la CND
© Jesús Vallinas

Hablamos de tres nombres mayúsculos de la danza mundial: Itzik Galili, Jiří Kylián y nuestro Nacho Duato. Para empezar la noche se busca la luz con Hikarizatto, literalmente “luz saturada”. Aquí, Galili, a quien te puedes cruzar por Madrid estos días, ilumina intensamente a los bailarines para convertirlos en criaturas sin nombres que se funden para crear entes mayores, imágenes preciosas que forman caprichos y animales. La pieza, creada para dos decenas de bailarines, transmite una espiritualidad poco habitual en las coreografías modernas, sin dejar de retar a los intérpretes con expresiones coreográficas exigentes en lo que su coreógrafo ha llamado “ballet extremo”. La noche continúa y un habitual toma el protagonismo. El incombustible Jirí Kylián y su Gods and Dogs, estrenada en el 2008 por el Nederlands Dans Theater, es la propuesta para la parte central de este programa. Esta coreografía, rigurosa para los bailarines y visualmente bella para el espectador, tiene un trasfondo social interesante. En ella el creador de origen checo busca representar la “evolución” del ser humano dentro de una sociedad que demanda su ocultamiento. Preguntas constantes sobre quiénes somos, por qué nos mostramos de una manera y qué se espera de nosotros las tratamos de responder al realizar algo tan cotidiano y ¿necesario? como lo es vestirse. Con Gods and Dogs, Kylián pone de relieve su filosofía de vida y la coreografía va más allá de un bailar por danzar aunque, por otra parte, exponga a sus intérpretes a la ya conocida exigencia física que requieren sus creaciones.

Isaac Montllor y Mar Aguiló en <i>Por vos muero</i>, de Nacho Duato © Jesús Vallinas
Isaac Montllor y Mar Aguiló en Por vos muero, de Nacho Duato
© Jesús Vallinas

Y para el final, los fuegos de artificios llegaron con la ansiada vuelta del gran Duato. Por vos muero tiene más de veinte años, pero no ha envejecido porque lo bueno nunca sufre los avatares del tiempo. Con inspiración en la música española del Siglo de Oro y usando versos de Garcilaso de la Vega como hilo conductor, Nacho Duato hace un homenaje a la danza popular española en esta coreografía emblemática que, dicho sea de paso, se ha reestrenado simultáneamente en Berlín y Madrid bajo el ojo atento del maestro. Impecablemente interpretada, Por vos muero fue sin duda lo más aplaudido de la velada… aplausos que se intensificaron con la aparición en escena de su autor y vaticinan una reconciliación de Duato con España.

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