La Orquesta Sinfónica de la HR de Frankfurt (hr-Sinfonieorchester) dirigida por el norteamericano Brad Lubman ofreció en la Philharmonie de Berlín una estimulante velada conformada por cuatro obras pertenecientes a las vanguardias de la segunda mitad del siglo XX. La pieza estelar de la noche, Réveil des oiseaux de Olivier Messiaen, contó con un referencial solista en este repertorio, el francés Pierre-Laurent Aimard, y con una reveladora disertación previa impartida por David Rothenberg, filósofo y músico norteamericano, autor de Por qué cantan los pájaros. Éste desarrolló un hilo argumental que le llevó a concluir que la música es un lenguaje universal, accesible a todas las especies. Para ello ilustró la charla con ejemplos interpretados desde su propio clarinete, así como con grabaciones de cantos aviares, manipulando la velocidad de reproducción, de tal forma que, para asombro de todos, la abstracción canora adquiría de forma inesperada una sorprendente humanidad. 

Pierre-Laurent Aimard
© Marco Borggreve

La parte musical de la velada arrancó con A Haunted Landscape de George Crumb. Música evocadora de emociones y de estados ánimos con una viveza asombrosa. La concepción de Lubman de la introducción fue muy lúcida, dilatando el aura mística, hasta que ésta se transmuta en un fresco cohesionado en el que las filigranas de la percusión, los largos acordes de las cuerdas y las penetrantes maderas formaron un todo único. El clímax del tercio final de la obra en ningún momento resultó categórico, dando a entender Lubman que la resolución de la obra estaba por llegar, tal como sucedió en la hermosísima disolución en la que reaparecen los graves acordes del piano amplificado cerrando un círculo sonoro tan mágico como perfecto. 

De Augusta Read Thomas, única voz viva entre los cuatro compositores programados (pues Crumb nos dejó este 2022 a los 92 años de edad), pudimos disfrutar de Words of the Sea. Organizada en cuatro movimientos, el primero de ellos, vibrante de principio a fin, se benefició de una buena definición de los planos sonoros. El introspectivo segundo movimiento probó que se trata de una obra pensada para el lucimiento de los solistas orquestales. En el tercer episodio, ...beyond the genius of the sea..., Lubman estableció un lúcido puente con el arranque de la obra, concluyendo esta con ...mountainous atmospheres of sky and sea...; un impresionista fresco que encajó a la perfección en la temática paisajista del concierto.

Con Réveil des oiseaux, disfrutamos de una fascinante pieza musical que setenta años después de su estreno en Donaueschingen aún sigue sorprendiendo al oyente. Fue decisiva la participación solista de Aimard, una de las voces más autorizadas en esta dificilísima música, autor con Pierre Boulez de una referencial grabación de la obra. En manos de Aimard, los complejos patrones rítmicos de cada canto, construidos a base de repeticiones, permutaciones, temas oscilantes, etc. cobraron vida de forma fluida, muy naturalística. Aimard desplegó un punzante carácter en las vocalizaciones más dominantes, pero también confirió la máxima sensualidad a las exóticas emisiones nocturnales. El resultado fue una Philharmonie transmutada en un naturalístico escenario que recorrió todos los colores del día. Tras la conclusión, la solitaria llamada del cuco en la lontananza, músicos y solista, recibieron el entusiasmado reconocimiento de un variopinto y entregado público.

El programa llegaba a su fin con otra obra progresiva, escrita en un lenguaje radicalmente distinto a las anteriores, pero igualmente rebosante de personalidad gracias a su fuerza sensorial y su capacidad de evocación; el Orion de Claude Vivier. Lubman y sus músicos hicieron justicia a la partitura gracias al sobrecogedor sonido de unas cuerdas enfáticas y empastadas, que arroparon a la perfección al trompeta y a los percusionistas. Entre ellos, especial protagonismo para la intérprete del tam-tam, que en su decisiva vocalización aportó magia y exotismo. Fue una magnífica conclusión a una velada de música contemporánea, sabia y hermosamente diseñada.

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