En conmemoración por el centenario de Leonard Bernstein, la compañía SOMProduce estrenó el año pasado en Madrid una versión del mítico musical West Side Story. Feliz iniciativa a la luz de los resultados. En estos momentos se encuentra en una gira que ha comenzado en las Islas Canarias y que la llevará por muchos lugares de España. ¿Qué nos ofrece esta producción, teniendo en cuenta algunas referencias como la película de 1961 o la grabación de Bernstein para la Deutsche Grammophon? Pues el estreno en España de la versión original de 1957, con todos los textos en castellano. La traducción ha sido hecha con buen gusto y sin disturbar el fluir de la música. Al mismo tiempo, se perciben en los textos hablados algunos guiños a la situación en la España de hoy. Se tratan de forma peculiar temas como la inmigración y se utilizan algunos coloquialismos que conectan plenamente con el público.

Oriol Anglada (Bernardo) y Silvia Álvarez (Anita) en <i>West Side Story</i> © Miguel Barreto | Auditorio de Tenerife
Oriol Anglada (Bernardo) y Silvia Álvarez (Anita) en West Side Story
© Miguel Barreto | Auditorio de Tenerife

Magníficos los decorados, la iluminación y la utilización del escenario, aprovechando todo lo posible las condiciones disponibles en el Auditorio. No menos importante fue el vestuario, variado y lleno de colorido. La impresión que se tenía es la de encontrarse en medio del Nueva York de los años cincuenta, tanto en las escenas callejeras como en el interior de las casas, los bares y lugares diversos. La ambientación estuvo muy lograda.

Los textos hablados tuvieron actuaciones de alto nivel, pudiéndose destacar el personalísimo Teniente Schrank de Armando Pita, el gracioso Glad Hand de Diego Molero, el dramático Doc de Enrique R. del Portal o la variada Pauline de Joana Quesada. Los bailes fueron excepcionales, muy bien cuidados y plenamente satisfactorios, con momentos inolvidables desde el comienzo de la obra. El baile en el gimnasio y el quinteto fueron algunos de los especialmente memorables.

En cuanto a la interpretación musical, tanto la orquesta como los cantantes y actores fueron amplificados a través del equipo de sonido, que funcionó a la perfección. Los cantantes, bien escogidos, parecen provenir de un trasfondo pop, más que jazzístico u operístico. Todos ellos funcionaron estupendamente en el contexto de la producción, debido a su buena preparación, lo que les permitió superar las dificultades vocales con soltura, tanto en los solos como en los números grupales. Talía del Val y Javier Ariano estuvieron convincentes en sus papeles de María y Tony, siendo realmente emotiva su versión de "Tonight", a lo que también contribuyó el decorado y la fantástica iluminación. Excelentes la Anita de Silvia Álvarez, el Bernardo de Oriol Anglada y el Riff de Víctor González. Los demás personajes estuvieron muy bien servidos.

<i>West Side Story</i> en el Auditorio de Tenerife © Miguel Barreto | Auditorio de Tenerife
West Side Story en el Auditorio de Tenerife
© Miguel Barreto | Auditorio de Tenerife

La dirección orquestal corrió a cargo de Gaby Goldman, especialista en este tipo de espectáculos, algo que es evidente, dada la seguridad con la que llevó a su conjunto de unos veinte músicos. Su dirección fue segura y flexible, demostrando estar en sintonía con los cantantes y los bailarines. El director y sus músicos contribuyeron de manera decisiva al éxito de la función. Son posibles otro tipo de lecturas, pero Goldman convenció en la suya.

Conclusión: uno de los musicales más importantes en una versión muy bien preparada, satisfactoria, hecha para ser disfrutada en directo y que ha tenido un éxito indiscutible en Tenerife. Recomendable.

*****