Antes del año 2000, esto era ciencia ficción: una biblioteca con todas las grabaciones de música del mundo entre las que rebuscar a su antojo. Tras duras negociaciones e iniciativas como Napster, Spotify lanzó su servicio de streaming de música en 2008, convirtiendo el sueño en realidad. En la actualidad, Spotify tiene competencia tanto de algunos grandes (Apple, Amazon, Google) como de otros independientes: sin lugar a dudas, hay mucho donde elegir, y eso solo en audio, sin entrar en las opciones de video.


Para los amantes de la música clásica y la ópera, de todos modos, tiene dos incovenientes considerables: metadatos y calidad. La música clásica no encaja en absoluto en el esquema “Artista / Disco / Pista” que usan la mayoría de los servidores de descarga o de escucha de música, así que encontrar un artista concreto interpretando una obra en particular es difícil. Y la música clásica, en especial la ópera y obras corales o sinfónicas, tiene unos rangos dinámicos y unos detalles en todo el espectro que para oídos exigentes un audio comprimido no es suficientemente bueno.

Con el objetivo de orientarle por el laberinto de las plataformas de música, he estudiado seis de los servicios. Dos de ellos, Idagio y Primephonic, han sido creados específicamente para oyentes de música clásica. Los otros cuatro, Apple Music, Qobuz, Spotify y Tidal, abarcan todos los géneros. Tal y como veremos, hay muchos aspectos a tener en cuenta en estos servicios: la apariencia y el uso en el teléfono y en el ordenador, cómo buscar, qué calidad de audio ofrecen, cómo seleccionan lo que sugieren que escuches, y otras características especiales. Tendré en cuenta las distintas maneras en las que los amantes de la clásica y la ópera pueden utilizar estos servicios y cotejaré esas necesidades con lo que ofrecen las plataformas.

El método que he seguido es realizar una serie de tareas en cada uno de los servicios y ver (después de un poco de práctica) cómo de fácil era llevarlo a cabo. A continuación realicé una serie de comprobaciones de audio. Mostraré los resultados organizados por temas de uno en uno, mejor que intentar resumir las características en seis apartados. Aquí puede ver una serie de capturas de pantalla.

Plataformas

Los seis servicios tienen aplicaciones de móvil que permiten descargarse música y escucharla sin conexión. Todos tienen reproductor web para el ordenador. Apple, Idagio, Qobuz, Spotify y Tidal tienen aplicaciones integradas en el sistema macOS (en el caso de Apple, es también el sistema operativo del reproductor de audio, lo que permite incluir CD ripeados si lo sabe ajustar y compra algo de espacio en iCloud).

Tipo de música

La primera pregunta es sencilla: quiere escuchar solo música clásica, o quiere también acceso a música popular, jazz y otros géneros. Si quiere escuchar otros géneros y no quiere pagar más de una suscripción, entonces debe descartar Idagio y Primephonic.

En el campo de la música clásica todos parecen disponer de la mayoría de pistas que uno pueda desear escuchar, aunque aparece alguna excepción en grabaciones antiguas (uno de los álbumes que utilicé en mis tests fue el Rigoletto de Sutherland y Macneil de 1961, que no aparecía en Primephonic). Así que había poco entre lo que comparar en este aspecto entre los distintos servicios.

Encontrar una grabación concreta

Si busca una grabación concreta y sabe cómo es la portada del álbum, encontrarla es bastante sencillo en los seis servicios: sólo tiene que construir una búsqueda con suficientes términos. Mis ejemplos fueron:

  • El Rigoletto de 1961 con Joan Sutherland y Cornell MacNeil (grabación poco conocida de una obra famosa)
  • El Concierto para arpa de Boieldieu interpretado por Nicanor Zabaleta (obra poco conocida)
  • El Concierto ‘Emperador’ de Beethoven de 2019 interpretado por Martin Helmchen (grabación reciente y premiada de una obra famosa)

Usando "rigoletto macneil", "boieldieu zabaleta" y "beethoven emperor helmchen" ha funcionado bien. Sin embargo, si no sabes cómo es la portada del disco, puede ser más difícil, especialmente en un teléfono. La excepción es Idagio, que da bastante más información (en texto más pequeño) sobre cada resultado.

Apple dio resultados de búsqueda erráticos sobre el Rigoletto, no incluyéndolo en algunas ocasiones en los resultados de búsqueda a pesar de que estaba claramente identificado en su base de datos.

Una vez encontrada la grabación, la siguiente cuestión es cuánta información se puede ver sobre ella: este es un aspecto en el que la transmisión en línea se queda corta respecto a la experiencia del CD o el vinilo de tener notas de fondo sustanciales. Un número selecto de sellos discográficos está empezando a subir versiones en PDF de las notas de sus álbumes para utilizarlas en los servicios de streaming: por ejemplo, la grabación de Helmchen tiene un PDF que puede descargarse de Idagio, Primephonic o Qobuz, todos los cuales muestran unos créditos razonables de las pistas (Qobuz también tiene una breve reseña escrita por ellos mismos). Los créditos del álbum en los otros servicios son limitados.

Elegir una grabación de una obra concreta

Si quiere comparar grabaciones de una obra concreta, los especialistas en música clásica Idagio y Primephonic son los más indicados. Esto se debe a que han ampliado los metadatos estándar de Artista / Álbum / Pista con sus propios datos sobre compositores y obras, de modo que puede limitar los resultados de la búsqueda a la obra específica que estaba buscando, eliminando el ruido en los resultados de una manera que es prácticamente imposible en los demás.

Todas las plataformas adolecen del problema de que las grabaciones antiguas más populares han sido editadas por sus sellos más de una vez, a veces en diferentes paquetes, a veces no. En consecuencia, los resultados suelen incluir respuestas duplicadas. Además, la fecha que se muestra suele ser la del lanzamiento del álbum, y no la de la interpretación (que es lo que realmente uno quiere saber). Una búsqueda de Georg Solti en Apple Music arroja resultados de todos los años desde 2020 hacia atrás, aunque Solti murió en 1997.

Idagio y Primephonic tienen interfaces muy similares: hay poco que elegir entre ellos y pude comparar con éxito varias grabaciones de cualquier obra en ambos. Idagio me pareció algo más fácil de manejar por varias razones. En primer lugar, la presentación de sus resultados es más clara, con más texto y una mejor representación de todos los artistas de un álbum: esto es especialmente importante para la ópera, donde puedo querer conocer a los cantantes de varios papeles. En segundo lugar, su navegación es mejor para moverse por listas largas, en gran parte porque no ponen imágenes, lo que ralentiza y ocupa espacio - y de todos modos, no puedo elegir fácilmente el retrato de un compositor entre docenas de ellos. En tercer lugar, Idagio parece ser ligeramente mejor a la hora de deshacerse de los duplicados.

Todos los demás servicios ofrecen una lista de portadas de álbumes con un texto limitado que a menudo es demasiado pequeño para que uno pueda distinguir fácilmente entre las distintas grabaciones. Tidal ofrecía datos ligeramente más legibles que los demás. Al igual que en el caso anterior, la búsqueda en Apple no es muy eficaz, ya que sólo ofrece unos pocos resultados cuando tiene muchos más disponibles.

Conocer nuevos lanzamientos

Todas las plataformas tienen secciones de "nuevos lanzamientos". Sin embargo, no pude encontrar la forma de filtrarlos por género en Apple, Spotify o Tidal, lo que los hace casi inútiles para el oyente de música clásica. Primephonic e Idagio, al ser sólo de música clásica, no tienen este problema, pero sus listas son curadas, por lo que muestran diferentes álbumes en la lista.

La sección de "novedades" más flexible y utilizable es la de Qobuz: se puede filtrar por género (o por varios géneros, por lo que puedo elegir "clásica y jazz" o similar), y filtrar además entre "todas las novedades", "gran selección de Qobuz", "todavía tendencia" o "premios de la prensa".

Descubrir música

Todos estos servicios permiten crear y editar listas propias de reproducción y descargar música en el teléfono para usarla sin conexión. También tienen medios de sugerirle música para escuchar, pero en este caso, sus métodos y utilidad son muy diferentes.

Spotify es el rey de la inteligencia artificial en este ámbito: su sección "Hecho para ti" hace todo lo posible por generar recomendaciones de escucha basadas en su historial y en las "canciones que te gustan". Esto ha sido problemático en mi caso, ya que utilizo mi cuenta de Spotify para trabajos relacionados con Bachtrack (como este artículo) y también está conectada a nuestro sistema de Sonos, por lo que mi historial de escucha no es una guía segura de lo que podría querer escuchar a continuación. Spotify utiliza la mayor parte de sus listas de reproducción en lugar de seleccionarlas, por lo que las cosas son un poco imprecisas. Las listas de reproducción estándar de Apple no me parecen especialmente interesantes, y su sección "Para ti" no me ha gustado mucho desde el principio (pero es que no tiene un historial importante). De hecho, tienen una buena selección de listas de reproducción de música clásica, pero están tan profundamente enterradas en la interfaz de usuario que tendrás que hay que rebuscar mucho para encontrarlas. La selección de listas de reproducción de música clásica de Tidal era mucho más fácil de encontrar; también me pidieron que proporcionara un grupo de artistas favoritos al registrarme por primera vez y lo utilizaron para generar una "mezcla de bienvenida" que en realidad estaba bastante bien elegida: una selección razonable de favoritos y música que era nueva para mí.

Idagio, Primephonic y Qobuz ponen bastante trabajo humano en la creación de sus listas de reproducción, en lugar de depender de la IA. Las listas de reproducción de Primephonic son probablemente la baza más fuerte de la plataforma: ofrecen docenas, agrupadas en torno a diferentes temas (como países o instrumentos): y yo estoy más que contento de tener mi lista de reproducción de violín creada por Leonidas Kavakos, la de oboe por Albrecht Mayer, la de trompeta por Tine Thing Helseth, etc. Idagio tiene un conjunto aún mayor de listas de reproducción (generalmente más cortas), que se puede decir que son ricas hasta decir basta: hay tantas que se necesita un sistema de navegación de dos niveles para manejarse entre ellas. Qobuz no está a la altura de los especialistas en cuanto a cantidad, pero sigue habiendo una buena selección de listas elaboradas por ellos mismos y por algunos invitados de renombre como Barbara Hannigan, Steve Reich y el fundador de Naxos, Klaus Heymann. También hacen "panorámicas": artículos largos sobre un tema concreto con listas de reproducción incluidas.

Todos los servicios ofrecen listas de reproducción por estados de ánimo ("romance", "día de sofá", "triste", "en el trabajo", "zona sin estrés", etc). Ninguna de las clásicas consiguió convencerme de que fueran algo más que "más bien inocuas".

Última hora: el 2 de febrero Primephonic lanzó una función que ofrece una guía de escucha dentro de la aplicación: la idea es que, a medida que escuchas una pieza, aparezcan paneles con datos interesantes sobre el pasaje que se está reproduciendo. No he podido evaluarlo, pero si los textos están bien elegidos, podrían ser interesante para algunos oyentes.

Calidad de audio

El equipo de audio de cada uno es diferente y los oídos de cada uno son diferentes. De hecho, mis propios oídos son diferentes a los de hace treinta años, algo que se sabe que está relacionado con la edad. Teniendo en cuenta estas advertencias, ésta es mi opinión sobre la calidad de audio de estos servicios.

En primer lugar, voy a suponer que su configuración de alta fidelidad (interfaz de audio y auriculares o amplificador y altavoces) es de buena calidad: si escucha la música a través de los altavoces integrados del ordenador o de los auriculares que venían con el teléfono, no hay por qué preocuparse por la calidad de la transmisión: todos sonarán de forma similar. (Yo utilizo un Audiolab MDAC con altavoces alimentados por Genelec y auriculares Beyerdynamic).

A continuación, es la hora de la verdad: si no estoy escuchando con mucha, mucha atención, me basta con un MP3 de 320kbps. Cuando escucho música mientras cocino, por ejemplo, no estoy concentrado en los finos detalles de la respiración en la voz de Stuart Skelton, el zumbido y la ligero toque de los arcos al separarse de las cuerdas de los contrabajos de MusicAeterna, o cómo el piano de Víkingur Ólafsson reverbera suavemente cuando suelta el pedal.

Si hago una escucha seria, con una concentración del 100%, puedo oír todas estas cosas mejor si se reproduce en uno de los formatos de "compresión sin pérdidas" (también conocido como "FLAC") que ofrecen Qobuz o Idagio (de serie) o Primephonic o Tidal (de pago). Incluso con mucha concentración no conseguí convencerme de que necesitaba algo mejor que el FLAC de 44,1 kHz y 16 bits (también conocido como calidad de CD). Qobuz, Primephonic y Tidal lo ofrecen en algunas pistas: las revistas de alta fidelidad afirman que esto importa mucho, así que sólo puedo remitirme a aquellos lectores con oídos más sensibles que los míos.

Basándome en esto, pagaría el extra por una de las opciones de FLAC (lo que descarta a Spotify y Apple Music), pero no haría de la opción FLAC de 24 bits un factor decisivo.

Calidad de audio

El equipo de audio de cada uno es diferente y los oídos de cada uno son diferentes. De hecho, mis oídos son diferentes a los de hace treinta años, algo que se sabe que está relacionado con la edad. Teniendo en cuenta estas advertencias, esta es mi opinión sobre la calidad de audio de estos servicios.

En primer lugar, voy a suponer que su configuración de alta fidelidad (interfaz de audio y auriculares o amplificador y altavoces) es de buena calidad: si escucha la música a través de los altavoces integrados del ordenador o de los auriculares que venían con el teléfono, no hay por qué preocuparse por la calidad de la transmisión: todos sonarán de forma similar. (Yo utilizo un Audiolab MDAC con altavoces alimentados por Genelec y auriculares Beyerdynamic).

A continuación, es la hora de la verdad: si no estoy escuchando con mucha, mucha atención, me basta con un MP3 de 320kbps. Cuando escucho música mientras cocino, por ejemplo, no estoy concentrado en los finos detalles de la respiración en la voz de Stuart Skelton, el zumbido y ligero toque de los arcos al separarse de las cuerdas de los contrabajos de MusicAeterna, o cómo el piano de Víkingur Ólafsson reverbera suavemente cuando suelta el pedal.

Si hago una escucha seria, con una concentración del 100%, puedo oír todas estas cosas mejor si se reproduce en uno de los formatos de "compresión sin pérdidas" (también conocido como "FLAC") que ofrecen Qobuz o Idagio (de serie) y Primephonic o Tidal (de pago). Incluso con mucha concentración no conseguí convencerme de que necesitaba algo mejor que el FLAC de 44,1 kHz y 16 bits (también conocido como calidad de CD). Qobuz, Primephonic y Tidal lo ofrecen en algunas pistas: las revistas de alta fidelidad afirman que esto importa mucho, así que sólo puedo remitirme a aquellos lectores con oídos más sensibles que los míos.

Basándome en esto, pagaría el extra por una de las opciones de FLAC (lo que descarta a Spotify y Apple Music), pero no haría de la opción FLAC de 24 bits un factor decisivo.

Curiosidades

En un momento u otro de estas pruebas, he conseguido que cada una de estas aplicaciones se congelara, no con frecuencia, pero sí de vez en cuando. Siendo honesto, no considero que ninguna fuera más frágil que otra como para afectar mi decisión final. Apple fue la única con la que tuve que reiniciar el ordenador para poder reproducir música de nuevo.

Los reproductores web de Qobuz e Idagio no son perfectos a la hora de reproducir pistas consecutivas sin pausa (lo que puede provocar un silencio en mitad de un compás en algunos álbumes de ópera). Las aplicaciones de Apple, Qobuz y Tidal para macOS sufren una ligera interrupción.

Tanto Spotify como Qobuz dan una lista que se llama "Búsquedas recientes", pero en realidad es una lista de "Resultados de búsquedas recientes" que no permite volver atrás y ejecutar la búsqueda.

Precios

Los precios se detallan en el apéndice. Para casi todo el mundo, el precio es de 10 al mes de cualquiera de las £/$/€ (mala suerte para los lectores del Reino Unido, cuyo precio es un 12% más alto que el de los europeos y un 36% más alto que el de los americanos, sin ninguna razón más que la conveniencia aritmética). La excepción es Qobuz, cuyo precio inicial es de 15, con calidad FLAC de serie. Primephonic también tiene un precio de 15 para FLAC, y Tidal de 20.

Idagio no da un precio en libras esterlinas, por lo que se paga el equivalente a euros en el Reino Unido. Los precios que he dado se refieren a la compra a través de su sitio web: comprar el equivalente en la App Store de Apple o en Google Play es más caro.

Spotify, Apple, Tidal y Qobuz tienen planes familiares para hasta seis personas que vivan bajo el mismo techo. Spotify y Apple tienen planes a mitad de precio para estudiantes.

Advertencia

Si quiere o necesita integrar su servicio de música con un hardware de streaming especializado (por ejemplo, yo uso Sonos) o hardware de control por voz (como Alexa), tendrá que asegurarse de que la integración funciona. No tengo ni el espacio ni el tiempo para revisar todas las posibilidades en este artículo.

Redoble de tambor... Mis elecciones

Lo mejor para los omnívoros musicales: Qobuz

A diferencia de Idagio y Primephonic, Qobuz se ha ceñido al modelo Artista/Álbum/Pista y no ha mejorado de manera sistemática sus metadatos con datos completos de Compositor/Obra. Pero dentro de esa limitación, los contenidos clásicos se presentan considerablemente mejor que los de Apple, Spotify o Tidal, con mucho material editorial interesante. Los audiófilos tampoco pueden quejarse, ya que muchos álbumes están disponibles con una calidad superior a la del CD. 

Si puede permitirse el 50% más que cuesta el plan básico respecto a Spotify, Apple o Tidal, creo que merece la pena el extra. Si esto es demasiado para usted, le recomiendo el plan estándar de Tidal.

Lo mejor para la música clásica: Idagio

Si sólo escucha música clásica o si está dispuesto a pagar más de una suscripción, Idagio gana. La flexibilidad en la búsqueda y la riqueza con la que se presentan los resultados no tienen rival, y se complementa con una excelente gama de material editorial que incluye listas de reproducción de toda una serie de estrellas de la música clásica.

Advertencia: si es un audiófilo para el que la calidad FLAC del CD no es suficiente, opte por Primephonic o Qobuz. Y si necesita un plan familiar, descarte Primephonic.

Presupuesto ajustado para dos: Spotify

Si no le preocupan demasiado las diferentes características y el dinero es su mayor inquietud, el plan familiar para dos personas de Spotify es lo mejor que puede conseguir. A no ser que sea estudiante, en cuyo caso puede aprovechar los planes para estudiantes de Apple y Spotify. Aquí Apple está ligeramente por delante gracias a la inclusión de algunos de sus otros productos.

Esto es todo por mi parte. Sea cual sea el servicio de streaming que elija, cuéntenos su experiencia añadiendo un comentario a continuación (si quiere hacerlo público) o utilizando el formulario de contacto (si no quiere que sea público). En cualquier caso, hay un mundo de buena música a su disposición y espero que la disfrute al máximo.


Traducido del inglés por Katia de Miguel