"He tenido que ser original" dijo Joseph Haydn (1732-1809) acerca de sus años al servicio de la familia Esterházy. Bajo el mandato de cuatro príncipes, desde 1761 hasta su muerte, el compositor desarrolló un estilo propio, estilo que pronto se convertiría en el manifiesto del periodo clásico. Con frecuencia denomindado el 'padre de la sinfonía', sus ingeniosas y profundamente humanas composiciones, son numerosas en todos los géneros musicales.

Para celebrar su cumpleaños, hemos pedido a los miembros del equipo de Bachtrack que seleccionaran su obra favorita. Y el resultado ha sido una de una variedad tan amplia como la propia producción de Haydn. ¿Cuál hubiera elegido usted?

Haydn nunca viajó a España pero recibió de allí una importante petición: la obra orquestal, Las siete últimas palabras de Cristo en la cruz, fue encargada por el Oratorio de la Santa Cueva, en Cádiz, en 1786, para ser interpretada en Semana Santa, probablemente el Viernes Santo. Esta versión a cargo de Jordi Savall y Le Concert des Nations tuvo lugar en ese mismo espacio. Esta ha sido la elección de nuestra editora en español, Katia:

Es menos sabido que Haydn fue un prolífico compositor de ópera bufa. Durante años utilizó el género como laboratorio para forjar las bases del estilo clásico. Nuestra editora en alemán, Hedy, ha seleccionado una de ellas, Il mondo della luna. Además de la versión que proponemos de Nikolaus Harnoncourt, puede leer más sobre esta obra en esta reciente crítica

De las 104 sinfonías, Mark ha elegido la Sinfonia núm. 73 en re mayor "La caza" ya que es una de sus obras menos conocidas. El Finale da el sobrenombre a la sinfonía y refleja la popularidad de la caza en la cultura musical en el siglo XVIII:

Como organista, Simon no podia ignorar la íntima Missa Brevis "Sancti Joannis de Deo", la "pequeña misa con órgano" compuesta en 1777.

David elegió la misa más famosa de Haydn, la Missa in angustiis, también conocida como Misa Nelson en referencia a la guerra napoleónica que estaba teniendo lugar en Egipto en el momento en que Haydn trabajaba en la partitura. Nelson derrotó a la Marina francesa en Aboukir el 1 de agosto de 1798 y se convirtió en el dedicatario de la obra.

Luke eligió el himno alemán, tomado del Cuarteto Op. 76 núm. 3 "El Emperador" (Hob.III.77), ¡cantado aquí con gran entusiasmo! De hecho, el equipo alemán de fútbol lo cantó hasta la ronda final en la Copa del Mundo de Brasil y ganó... gol para Haydn!

La editora en francés se ha decantado por el Trío para viola, chelo y baryton, núm. 97 en re mayor, y muy a propósito, llamado "Cumpleaños". Haydn compuso nada menos que 126 tríos para el príncipe Esterházy, aficionado al instrumento, aunque este ya estaba obsoleto en la época. El propio Haydn lo tocaba muy bien, pero tuvo que dejarlo para no ensombrecer las (limitadas) capacidades del príncipe...

Alison eligió el Concierto para trompeta, una apreciada joya para los trompetistas. Aquí escuchamos el útlimo movimiento por uno de los mejores trompetistas del pasado siglo, Maurice André.  

Terminamos con uno de los finales más famosos en música clásica: nuestra responsable de prensa, Sophia ha elegido la Sinfonía núm. 45 "Los adioses" (¡la única sinfonía en fa sostenido menor de todo el siglo XVIII!), en el último movimiento, cada uno de los músicos abandona el escenario paulatinamente, dejando al director prácticamente solo al final de la obra... Para nuestro deleite, orquestas y directores se divierten con ello: