A gladiatorial setting of one man, one piano, two thousand spectators: the piano's slightly rakish angle was going to allow a few hundred more people to see András Schiff's hands in action.
*****
Acceda a su sesión para gestionar las alertas, su agenda o lista de preferencias personal, guardar sus búsquedas recientes, comentar acerca de artículos y reseñas o si quiere incluir eventos.
Por favor, escriba su dirección de correo, a continuación clique uno de los dos botones.