The pleasure of Gerhaher’s comforting persona and his instinctive convergence with Huber’s pianism won over the Wigmore Hall audience – as they invariably do.
****1
Acceda a su sesión para gestionar las alertas, su agenda o lista de preferencias personal, guardar sus búsquedas recientes, comentar acerca de artículos y reseñas o si quiere incluir eventos.
Por favor, escriba su dirección de correo, a continuación clique uno de los dos botones.