The Sydney Symphony Orchestra presented a versatile and truly international menu to its audience last week in a thrice-programmed concert titled “Heavenly Schubert” although it was Shostakovich who proved the strongest draw.
****1
Acceda a su sesión para gestionar las alertas, su agenda o lista de preferencias personal, guardar sus búsquedas recientes, comentar acerca de artículos y reseñas o si quiere incluir eventos.
Por favor, escriba su dirección de correo, a continuación clique uno de los dos botones.