La Munich Chamber Orchestra con el joven Eric Silberger como solista ofreció un recorrido variado y ameno; un viaje de ida y vuelta por las sonoridades barrocas, lejanas pero cómplices, de Piazzolla y Bach para llegar la desencantada tristeza de Barber y a la elegancia de Tchaikovsky.
***11
Acceda a su sesión para gestionar las alertas, su agenda o lista de preferencias personal, guardar sus búsquedas recientes, comentar acerca de artículos y reseñas o si quiere incluir eventos.
Por favor, escriba su dirección de correo, a continuación clique uno de los dos botones.