David Afkham sale victorioso, aunque no ileso, de la titánica tarea que supone dirigir la Octava de Mahler, al cierre de la temporada de la OCNE, con una primera parte no del todo consistente y una segunda dominada por una orquesta entregada y unas voces notables.
****1
Acceda a su sesión para gestionar las alertas, su agenda o lista de preferencias personal, guardar sus búsquedas recientes, comentar acerca de artículos y reseñas o si quiere incluir eventos.
Por favor, escriba su dirección de correo, a continuación clique uno de los dos botones.