Andris Nelsons highlights the spirited wit of Orff's orchestration, but inconsistent singing from soloists and chorus leaves something to be desired.
***11
Acceda a su sesión para gestionar las alertas, su agenda o lista de preferencias personal, guardar sus búsquedas recientes, comentar acerca de artículos y reseñas o si quiere incluir eventos.
Por favor, escriba su dirección de correo, a continuación clique uno de los dos botones.