Dans un somptueux récital-hommage aux musiques que l'héroïne de Flaubert aurait pu écouter dans son salon, David Kadouch déploie un pianisme qu'il faut préserver comme une espèce en voie de disparition.
*****
Acceda a su sesión para gestionar las alertas, su agenda o lista de preferencias personal, guardar sus búsquedas recientes, comentar acerca de artículos y reseñas o si quiere incluir eventos.
Por favor, escriba su dirección de correo, a continuación clique uno de los dos botones.