Martin Helmchen a déployé tout son talent, Thomas Hengelbrock n'a pas manqué de bonnes idées dans Dvořák, mais il a manqué un souffle spécial dans un programme somme toute peu cohérent.
***11
Acceda a su sesión para gestionar las alertas, su agenda o lista de preferencias personal, guardar sus búsquedas recientes, comentar acerca de artículos y reseñas o si quiere incluir eventos.
Por favor, escriba su dirección de correo, a continuación clique uno de los dos botones.