Introducing a relatively unknown young pianist to Birmingham Symphony Hall and performing an old standard of the symphonic repertoire, could Vladimir Ashkenazy and the Philharmonia Orchestra produce any surprises?
*****
Acceda a su sesión para gestionar las alertas, su agenda o lista de preferencias personal, guardar sus búsquedas recientes, comentar acerca de artículos y reseñas o si quiere incluir eventos.
Por favor, escriba su dirección de correo, a continuación clique uno de los dos botones.