La Antártida no será nunca probablemente un lugar muy hospitalario, pero acompañado por la música de Bach se nos quedó impreso como un paraje de la mente en el que reflexionar, acompañados por esa calma que solamente esa irreal lejanía puede conceder.
****1
Sign in to use alerts, your personal diary/wishlist, to save your recent searches, to comment on articles and reviews or if you want to input events.
Please fill in your email address, then click on one of the two buttons.