Xavier Sabata © Michael Novak
Xavier Sabata
© Michael Novak
En Bachtrack estamos celebrando el Mes del Barroco y este año hemos decidido centrarnos en el contatenor, que tanto interés está despertando últimamente. Les proponemos un repaso a esta atractiva figura a través de algunos de sus protagonistas más importantes.

Xavier Sabata se está labrando rápidamente una sólida reputación como uno de los contratenores más importantes de su generación y ha desperado una gran interés con su reciente grabación de Handel Bad Guys. Nacido en Cataluña, se formó como actor en el Institut del Teatre de Barcelona, antes de comenzar a cantar. Aparece con frecuencia en los teatros de ópera más importantes y su amplio repertorio va desde Cavalli y Monteverdi y los héroes de la ópera seria barroca hasta la creación más reciente como Oscar und die Dame in Rosa de Fabrice Bollon, estreneda en 2014 en Friburgo.

¿Cómo explica la explosión de popularidad de los contratenores?

Creo que se debe a la credibilidad lograda en los últimos años dentro del mundo de la ópera. Durante las pasadas décadas la tesitura de contratenor se ha desarrollado enormemente y en la actualidad se pueden enontrar todos los registros (desde contralto a soprano). También se ha avanzado en la técnica vocal, lo que nos permite cubrir todos los roles escritos para castrato. Por otra parte, el sacar a la luz tantos compositores y obras nuevos ha ayudado a despertar la curiosidad por este registro. Si a esto sumamos la fascinación por una manera de cantar que no parece real, tenemos la respuesta a tal explosión.

¿Cuál es su rol de ópera favorito y por qué?

Es una pregunta difícil, pero me atrevería a decir que Endimione de La Calisto, de Cavalli, y también Orlando, de la ópera del mismo título de Handel. El primero es poesía hecha carne. Este papel es un regalo para un cantante que adora la música del Seicento. La manera en la que Cavalli refleja el texto en la música es una maravilla y le permite a uno colorear las palabras. Orlando es teatro puro. Handel llego hasta el fondo de la psique humana con este papel y compuso uno de los caracteres más complejos. Lo estoy interpretando en estos días y disfruto cada segundo.

Xavier Sabata y Kim-Lillian Strebel en <i>Orlando</i> © Rainer Muranyi | Theater Freiburg
Xavier Sabata y Kim-Lillian Strebel en Orlando
© Rainer Muranyi | Theater Freiburg

¿Cuándo descubrió su voz de contratenor?

El cuerpo es sabio. Fui actor antes de convertirme en cantante de ópera. Traté de desarrollar mi voz como barítono, pero algo fallaba. Mi voz quería seguir otro camino y tuve la suerte de encontrar los maestros perfectos que me ayudaron a descubrirlo. Empecé a cantar tarde, con 26 años, pero todo ha ido muy rápido!

¿Qué piensa de la ornamentación en los da capo? ¿Se puede encontrar el equilibrio entre la pirotecnia y el buen gusto?

La forma de abordar cada aspecto de mi trabajo es desde la retórica del texto y del drama. Creo que los da capo son herramientas muy poderosas para desarrollar un personaje aún más, ese es mi punto de partida. Si el papel es algo "extravagante", tiendo a exagerar la ornamentación con largas cadencias y variaciones más recargadas. Si el papel y la escena son de carácter íntimo, se debe controlar la ornamentación para adecuarse al drama. No soy partidario de hacer exagerados da capo solo para lucirse, creo que es de mal gusto. Esta es mi opinión, por fortuna, cada uno es libre de elegir. Por otro lado, la mayor parte de las veces se acaba haciendo lo que sugiere el director, previo consenso, claro está.

¿Qué es lo más raro que le han pedido que hiciera en un escenario?

He participado en muchas producciones arriesgadas y controvertidas porque he tenido la suerte de trabajar con directores de escena magníficos. Entre ellos Calixto Bieito, con el que he colaborado en seis creaciones. Puedo contar aquella vez en la que me cubrieron de Nutella y el coro tenía que lamerme! O aquella otra en la que tenía que saltar entre el público del patio de butacas en ropa interior y cubierto de sangre (falsa, por supuesto). Debo admitir que, proviniendo del mundo del teatro, me siento muy aforunado, a la vez que liberado, al trabajar con los directores de escena más vanguardistas. Considero que la ópera es algo más que una voz bella y una estética agradable. Creo en la Gesamtkunstwerk con todos los elementos que hacen de la ópera una pieza de arte única y completa.

Traducido del inglés por Katia de Miguel