Avec l'Orchestre de Paris, Gluzman propose un Brahms énergique mais trop monolithique. Plus spectaculaire, Tugan Sokhiev convainc davantage avec une Symphonie n° 5 de Prokofiev transformée en véritable pièce de théâtre.
****1
Acceda a su sesión para gestionar las alertas, su agenda o lista de preferencias personal, guardar sus búsquedas recientes, comentar acerca de artículos y reseñas o si quiere incluir eventos.
Por favor, escriba su dirección de correo, a continuación clique uno de los dos botones.