Max Emanuel Cenčić © Parnassus Arts Productions | Anna Hoffmann
Max Emanuel Cenčić
© Parnassus Arts Productions | Anna Hoffmann

Desde su creación en 2013, el Barokkfest Trondheim ha demostrado ser un buen refugio durante el invierno ártico. Desde el 28 de enero al 2 de febrero de 2020 puedes calentarte el corazón y la mente con música barroca religiosa vocal e instrumental al norte de Noruega. Lo más destacado es la interpretación en versión de concierto de la ópera Orlando con Max Emanuel Cenčić en el rol titular.

Este contratenor, que puede presumir de agenda completa, es bien conocido por el público de todo el mundo y aplaudido por sacar a la luz rarezas del Barroco, las cuales lleva al escenario como director artístico de Parnassus ARTS Productions. Debemos mencionar uno de sus mayores logros: la última ópera de Leonardo Vinci Artaserse. Con un reparto exclusivamente masculino, no solo causó sensación en 2012, sino que le cayó una lluvia de premios. Le siguieron grabaciones y giras legendarias, incluyendo su Catone in Utica tour en Bergen en 2015, su primera (y única hasta la fecha) actuación en Noruega. Por supuesto, tiene muchas ganas de conocer Trondheim, aunque admite que los cantantes deben reservar su energía para la noche, lo que no deja mucho tiempo para visitar el entorno.

¿Cómo ha surgido la colaboración con el Barokkfest? “Sencillamente, llamaron”, presume el cantante en un sugerente vienés y con una sonrisa arrolladora. Está claro que le gusta sorprender tanto a su público y como a sus conocidos, pero también él está abierto a sorpresas: todavía no sabe con quien va a compartir escenario en Trondheim, pero, puesto que nombres como Jordi Savall, Christophe Rousset y Ian Bostridge han estado en ediciones anteriores del Barokkfest, seguro que será interesantísimo. Aún así, es la primera vez que Cenčić trabaja con Martin Wåhlberg, el director del Barokkfest y de su Orkester Nord. “Permanezco siempre curioso porque me encanta trabajar con gente nueva; gente que no conozco, pero de la que he oído hablar - me dejo sorprender, lo encuentro muy enriquecedor”.

Max Emanuel Cenčić (Arbace), Ray Chenez (Marzia) y Vince Yi (Emilia) en <i>Catone in Utica</i> © Guillaume L'hôte
Max Emanuel Cenčić (Arbace), Ray Chenez (Marzia) y Vince Yi (Emilia) en Catone in Utica
© Guillaume L'hôte

Y aquí llega la siguiente sorpresa. Respecto al papel de Orlando, me parece que, aunque ha interpretado el Orlando furioso de Vivaldi anteriormente, no ha cantado nunca la ópera de Handel, solo algunas arias en concierto. En cualquier caso, ha investigado sobre el personaje del épico Orlando, base de una serie de óperas sobre el personaje. A sugerencia de Cecilia Bartoli, montó un programa en el que aparecen arias de Handel, Porpora y Vivaldi unidas por textos introductorios en el Festival de Salzburgo en 2017.

Pero por qué Cenčić, uno de los más importantes de su cuerda, no ha acometido aún una de las óperas más famosas de Handel. “¡Handel escribió más de cuarenta óperas! Me temo que ni siquiera media vida sería suficiente para interpretarlas todas… A pesar de que Handel es uno de los compositores Barrocos más interpretados, es aún minoritario. Son unas cinco las óperas de Handel que más se programan: Giulio Cesare, Alcina, Rinaldo, quizá Rodelinda y Ariodante. Durante un tiempo, Tamerlano se montaba con cierta frecuencia porque Plácido Domingo es un abierto defensor de la obra. ¿Pero el resto? Nos podemos dar por satisfechos si alguna de las óperas menos conocidas reaparece una vez cada tres años!

Por suerte para el público del Barokkfest, podrán escuchar algunas de las mejores piezas que Handel escribió jamás. Orlando, basado en Orlando furioso de Ludovico Ariosto, es considerada la más extraordinaria de sus óperas, incluso la más interesante musicalmente por los estudiosos de la obra de Handel. Inusual en 1773, año de su estreno, la mayoría de los recitativos están acompañados por la orquesta, y la estricta forma da capo se relaja con frecuencia. Esto crea un tempo concreto e incrementa la “furia”, el estado emocional límite de los personajes. Recién retornado de la guerra, Orlando no es capaz de recuperar su relación con Angelica, la cual mantiene una relación con Medoro, deseado a su vez por Dorinda… Pero a diferencia de lo que cabría esperar, este revuelo amoroso no termina con dos nuevas parejas, porque Orlando se vuelve loco, lo que le lleva a acciones injuriosas y querer suicidare –un tema bastante atípico para un ópera del s. XVIII, incluso si un tal Zoroastro lo arregla para llegar un lieto fine, la versión Barroca de un final feliz.

Max Emanuel Cenčić © Parnassus Arts Productions | Anna Hoffmann
Max Emanuel Cenčić
© Parnassus Arts Productions | Anna Hoffmann

Cenčić explica el significado de la obra del siguiente modo: “Orlando es un cruzado que supongo que tiene una enfermedad mental, seguramente esquizofrenia porque en su manía persecutoria asesina a Medoro y Angelica. Este debate artístico y literario en torno a la locura es la clave de toda la historia de Orlando. En aquella época no había Dr. Freud, no había explicaciones sobre por qué la gente se volvía loca, normalmente se pensaba de ellos que eran obsesos. Y es exactamente esta idea de locura la que lo hace tan extraordinario e interesante. Lo que más fascina a todo el mundo es la escena de la locura porque Handel cambia a una forma dramática en la que el continuo y la orquesta se alternan, tratando de crear un monólogo de la locura. Pero no era la primera vez que Handel hacía esto; hizo algo parecido en la escena final de Tamerlano, cuando Tamerlano se suicida. Para Orlando, Handel copió Catone in Utica de Leonardo Vinci, en concreto, la primera versión del libreto de Metastasio. En esa primera versión, Catone se suicida en el acto final, y la escena de cierre, escrita por Vinci, la encontramos de forma muy similar en la escena de la locura de Orlando.

“Todas esas escenas de locura (Lucia di Lammermoor, etc.) se convirtieron en algo habitual en la ópera romántica, pero era bastante raro en el s. XVIII. Por entonces, se trataba los fundamentos de la filosofía, el ideal. Básicamente, el público no quería ver un suicidio en el escenario, la ópera tenía que tener un final feliz. Por eso Metastasio escribió la segunda versión, porque su Catone resultó un escándalo en Roma. ¡Imagináte! Suicidio, un pecado mortal, en el escenario de la ciudad papal, y especialmente Catone, que se pasa los últimos 20 minutos de la ópera cantando con las entrañas saliéndose… fue un absoluto fracaso! Aunque musicalmente es un auténtica obra maestra! Una ópera maravillosa con música fantástica a la que no le falta detalle! Pero no fue bien recibida entonces. Handel estaba fascinado con Vinci, escribió muchos pastiches utilizando la música de Vinci y adornó la suya con partituras de Vinci, Porpora y Bononcini, y eso le inspiró para Orlando también”.

En cualquier caso, Orlando de Handel tampoco fue un éxito apoteósico. Al final, no solo el argumento, sino también la forma musical era inusual, por no decir provocadora. Además, el famoso castrato Senesino, para quien Handel había escrito sus mejores papeles (Cesare, Bertarido y otros muchos), estaba de todo menos feliz con el rol de loco. Supuso, seguramente con bastante certeza, que Handel quería ponerlo en ridículo; en cualquier caso, Orlando fue la última de una larga y cercana colaboración, aunque también complicada, entre dos divos barrocos.

Max Emanuel Cenčić © Parnassus Arts Productions | Anna Hoffmann
Max Emanuel Cenčić
© Parnassus Arts Productions | Anna Hoffmann

Si siente curiosidad por ver a Cenčić seguir los pasos de Senesino, le recomiendo un viaje a Trondheim. Después de todo, sabemos que sigue reinventando tanto a sí mismo, como sus roles. “Una vez interpreté en versión concierto Orlando furioso de Vivaldi en Viena, que también incluía la escena de la locura, con un monólogo… así que decidí aparecer vestido como Minnie Mouse! Quería convertirlo en una broma para que la gente pudiera reírse de algo. Pensé, cuando uno está loco, hace todo tipo de cosas locas, así que aparecí con un disfraz de Minnie Mouse y una peluca rubia. Por supuesto, algunos se rieron, otros no lo encontraron divertido en absoluto. Un crítico incluso escribió que no tenía ni idea de por qué Cenčić había aparecido como Minnie Mouse. Bien, de acuerdo! Orlando se vuelve loco, puede ponerse una armadura de caballero o estar completamente desnudo; un loco no se comporta de manera coherente o comprensible. El hecho de que la gente se pregunte algo tan recatado! Si lo ilógico no es lógico aquí, entonces, no sé… Esperaba que se valorara mi valentía, salir al escenario completamente disfrazado y hacer de pronto un gag durante el concierto. La ópera barroca siempre tiene una puerta trasera divertida!”

No ha seleccionado su vestimenta para Trondheim todavía, pero estoy segura de que de su creativa mente surgirán fantásticas ideas. Pero sabe algo seguro. “No voy a salir desnudo en Trondheim, eso lo sé! No tengo cuerpo para ello!” Se ríe sonoramente, “A lo mejor podemos preguntarle a mi compañero Orlinski. Hay más que ver! Quizá una pequeña danza, o un baile de locura!

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Esta entrevista ha sido promocionada por Barokkfest Tidlig Musikk.

Traducido del inglés por Katia de Miguel