“Time flies over us, but leaves its shadow behind” – Nathaniel Hawthorne (1804-1864)

Pasamos incontables horas pensando acerca del tiempo: cómo emplear el tiempo, cómo ahorrar tiempo, como el tiempo nos alcanza y nos sobrepasa. El tiempo es el hilo que teje el Festival de Música de Cámara de Kuhmo 2015 y lo que fascina a Vladimir Mendelssohn, Director artístico desde 2005: “El tiempo es igual a pasado, presente y futuro. El tiempo es un duro juez que solo salva aquellos logros artísticos más grandes que la propia vida. El tiempo es un fantasma que se puede sentir solo cuando se escucha durante varias horas Parsifal y también durante los 30 segundos una pieza de Webern. El tiempo es el enemigo y el amigo que nos ronda, antes y después de nuestras vidas, más allá de nuestras pasiones mortales y antes de las inmortales, como Las cuatro estaciones de Vivaldi, el Miguel Ángel de Da Vinci o las nueve confesiones de Mahler llamadas sinfonías.” Para dar forma a un abigarrado programa de más de 73 recitales en solo 14 días, Mendelssohn ha creado jornadas temáticas en las que explora diferentes aspectos del tiempo, las estaciones, los relojes y el conflicto.

Alojado en la costa este de Finlandia, no muy lejos de la frontera con Rusia, Kuhmo está rodeado de bosques y de unos 600 lagos. Los conciertos tienen lugar en seis espacios diferentes, aunque la mayoría son en el Kuhmo Arts Centre, de excelente acústica, y que atrae a miles de amantes de la música de Finlandia y del extranjero.

 

Hay un interesante equilibrio entre el repertorio más habitual y aquel menos común, lo que significa que incluso los aficionados más devotos descubrirán cosas nuevas. Cada año, gran número de músicos –la mayoría al inicio de sus carreras– desembarcan en Kuhmo. Algunos grupos de cámara como el Trío Storioni, se presentan como tal, pero la mayoría de conjuntos se forman de los individuos que son invitados a tocar. Cómo crea Mendelssohn este cartel musical? “Basándome en las mejores cualidades de mis brillantes colegas y obviando las menos buenas, si es que las tienen“ explica. “Ser capaz de coexistir en un grupo ante la expectativa de tres ensayos y un concierto, es un reto que también tengo en cuenta!”

En “Es erde Licht“ en La Creación de Haydn, escuchamos el suave pizzicato seguido por un acorde en Do mayor en fortissimo en la palabra Licht, es uno de los acordes en Do mayor más estremecedores. “Primera luz” es el tema del concierto de apertura del festival de Kuhmo, que incluye también Urlicht de Mahler, Clair de lune de Debussy y la Sonata “Waldstein“ de Beethoven. Esta última se conoce en italiano como “Aurora“ a partir de los acordes iniciales del tercer movimiento.

El 13 de julio, se explorará la música “A través de los siglos“. Comienza con “Adiós al Do mayor” –con música de Schoenberg y Bartók – para culminar la noche llevando a los oyentes hasta “Armageddon: El final de los tiempos”.

“He estado interpretando a Brahms. Menudo canalla sin talento!“ Los conflictos entre compositores son legendarios. Aunque parece que disfrutaban de compañía mutua, las palabras de Tchaikovsky sobre la música de Brahms abre una de las batallas musicales Tchaikovsky & Brahms – en un día dedicado a “Star Wars“ (14 de julio). Quizá el mejor veredicto lo encontramos en el crítico contemporáneo Eduard Hanslick: “La música de Tchaikovsky siempre suena mejor de lo que es; la música de Brahms suele ser mejor de lo que suena“. El día termina con un recital de obras cuyos compositores sufrieron duras críticas por parte de sus colegas.

“Relojes y nubes“, el 17, con programación para todo lo que el día da de sí, desde el amanecer (incluyendo Morgenlied de Schubert y Canción de la mañana de Elgar) hasta el atardecer (Respighi’s Il tramonto) pasando por las serenatas y música sobre la noche. El evocador ciclo de canciones Serenade for tenor, horn and strings de Britten finalmente cerrará el día.

“Verdad y (algo de) ficción“ (19 de julio) explora el relato musical. Un evento destacado es el clásico de Prokofiev Peter and the Wolf para “niños de 5 a 95“. pero myths, legends and “fatal attraction” forman las bases de diferentes recitales a lo largo del día. Cuentos de hadas y musas son la inspiración tras los conciertos del 23 de julio bajo el título “Once upon a time”.

Sibelius –el aristócrata del tiempo– aparecerá representado en varios conciertos a lo largo del 20 de julio. Vladimir Mendelssohn describe las cualidades de este gigante de la música finesa en el año de su 150 aniversario. “Escuchar al vanguardista joven Sibelius comparado con los maestros más adelantados de 1880 (Brahms, Grieg y Verdi), el sensacional compositor de música escénica, el más impresionante autor de poemas musicales y la música de cámara más íntima. Escuchar la sabiduría del viejo compositor frente al abismo que avanzaba con sus últimos contemporáneos como Cage, Stockhausen, Boulez o Terry Riley.“ El Piano Trio de Sibelius, la música para Pelléas and Mélisande y el Cuarteto de cuerdas “Voces intimae” así como la menos habitual Kom nu hit, död – la última pieza que arregló y que es para barítono, arpa y cuarteto de cuerdas (1957) se han programado además de obras de sus contemporáneos.

El último día del festival (25 de julio) explora la música de las diferentes estaciones, desde las más conocidas (Vivaldi) hasta las menos familiares (Pastorale d'été de Honegger) y la nueva obra de Matthew Burtner Syntax of Snow for two Glockenspiel and Amplified Snow. Winterreise de Schubert un introspectivo penúltimo concierto, antes de cerrar el festival con las exuberantes Four Seasons of Buenos Aires de Astor Piazzola.

 

De las estaciones a los momentos del día, de un siglo al siguiente, el tiempo en Kuhmo este julio será empleado sabiamente.

Artículo promocionado por el Festival de Música de Cámara de Kuhmo.