En Bachtrack estamos celebrando el Mes del Barroco y este año hemos decidido centrarnos en el contatenor, que tanto interés está despertando últimamente. Les proponemos un repaso a esta atractiva figura a través de algunos de sus protagonistas más importantes.

El joven y prometedor contratenor Gabriel Díaz (Pilas, Sevilla) comenzó estudiando piano para más tarde dedicarse de lleno al canto y la interpretación histórica. Comenzó su formación vocal dentro del proyecto Coro Barroco de Andalucía donde recibió clases regulares de Carlos Mena, Lambert Climent y Lluís Vilamajó. En 2005 se trasladó a Londres, donde estudió en el Trinity College of Music con el contratenor Timothy Travers-Brown, Philip Thorby y Stephen Preston.

Trabaja habitualmente con grupos españoles y europeos como La Capella Reial de Catalunya, Choeur de Chambre de Namur, La Grande Chapelle, Musica Ficta, Capilla Real de Madrid, Los Músicos de su Alteza, Vox Luminis, Musica Saeculorum, entre otros.

Ha actuado en las principales salas españolas como el Auditorio Nacional de Madrid, L'Auditori de Barcelona, y en varios festivales como el Festival de Música Antigua de Sevilla, Úbeda y Baeza, la Semana de Música Religiosa de Cuenca, el Festival Mozart de La Coruña o la Quincena Musical de San Sebastián, además de en numerosos festivales europeos y latinomericanos.

Ha interpretado el rol de Melissa en la ópera La liberazione di Ruggiero dall'isola d'Alcina de Francesca Caccini en el Teatro Jovellanos de Gijón. Mantiene así mismo una actividad pedagógica y ha sido invitado a impartir cursos en la Universidad de Málaga, en la Muestra de Música Antigua Castillo de Aracena, por el Coro de la Sociedad Musical de Sevilla y el Sistema nacional de Fomento Musical de México.

¿Cómo explica la explosión de popularidad de los contratenores?

Creo que la popularidad de los contratenores viene apoyada en la popularidad que ha alcanzado el repertorio barroco en los últimos tiempos. Ahora casi todos los teatros de ópera programan ópera barroca en la que participan contratenores y eso los hace cada vez más visibles al gran público. Si a eso unimos el exotismo, la novedad, y una pizca de marketing obtenemos la fórmula del éxito.

¿Cuál es su rol de ópera favorito y por qué?

Me encantan todos los roles que Handel escribió para Senesino. Él era un castrato alto que brillaba especialmente en el registro medio. Me siento especialmente cómodo cantando esos roles. Si tengo que elegir uno elegiría Giulio Cesare.

 

 

¿Cuándo descubrió su voz de contratenor?

Empecé a escuchar música antigua muy joven, especialmente grupos ingleses, y rápidamente me llamó la atención el timbre de contratenor. Al principio todo fue muy imitativo. Escuchaba grabaciones de James Bowman o Michael Chance e intentaba buscar un timbre parecido en mi voz.

¿Qué piensa de la ornamentación en los da capo? ¿Se puede encontrar el equilibrio entre la pirotecnia y el buen gusto?

Ahora hay contratenores con una técnica magnífica capaces de hacer verdaderos malabares vocales en los da capo. Reconozco que pueden impresionarme y por supuesto también al público. Aunque creo que a veces es más interesante una idea sutil u original que una gran exhibición técnica. Creo que en el justo balance está el gusto.

¿Qué es lo más raro que le han pedido que hiciera en un escenario?

En la producción de Orlando que estoy haciendo ahora tengo que estrangular a una persona en escena. La actriz a la que tenía que estrangular el primer día de ensayo era buenísima y realmente reaccionaba como si la estuviera estrangulando, sus gestos, su cara, sus gritos… ¡¡llegué a asustarme de que fuera real!!