Sir Donald Runnicles
© Simon Pauly
La Deutsche Oper Berlin posee una larga tradición en lo que a la representación de óperas de Richard Wagner se refiere. Con música de primera clase y escenografías que se recuerdan durante mucho tiempo tras el estreno, las producciones se reponen con regularidad con repartos estelares. Hace algunos años, la compañía de ópera dijo adiós al icónico ciclo del Anillo de Götz Friedrich, el cual marcó muchas producciones wagnerianas que le sucedieron, pero ya está trabajando en un nuevo Anillo. He hablado con Sir Donald Runnicles, Generalmusikdirektor de la Deutsche Oper Berlin, quien argumenta con pasión su trabajo en el nuevo ciclo del Anillo.

“Hemos esperado muchos, muchos años antes de decidirnos a despedir finalmente el Anillo de Götz Friedrich porque hasta que no tienes un sucesor a la altura, no hay razón por la que no representar esa icónica producción” explica Runnicles. Esto establece el tono de nuestra conversación, que incluye grandes halagos para el director noruego Stefan Herheim, con quien ha trabajado codo con codo para hacer realidad su visión. Pero tan pronto como se decidió a forjar un nuevo Anillo, la pandemia obligó a cerrar auditorios y teatros de ópera por todo el mundo, con un impacto que aún se siente. “Fue un choque la rapidez con la que todo lo que conoccemos y amamos y a lo que estamos acostumbrados se nos puede arrebatar”.

“Dar vida a un nuevo ciclo del Anillo es algo increíblemente significativo”, dice Runnicles. Lo que ya es de por sí un esfuerzo considerable, durante una pandemia mundial impuso más dificultades al equipo de la Deutsche Oper y sus creativos. Describe lo que “resultó el osbtáculo más grande en esta producción: que Stefan Herheim tuvo que trabajar sin poder seguir el orden cronológico”.

Runnicles lo compara con comenzar un libro en el que “lees primero los capítulos cuatro a seis” sin haber tenido una introducción a los personajes o al origen de la historia. Al público se le presentó primero Die Walküre con la incógnita de qué podría haber pasado en Das Rheingold, que se estrenó unos meses después. Aun por encima, el estreno de Siegfried se truncó debido a un caso de covid en la orquesta, por lo que se presentó después, en lugar de antes, de Götterdämmerung. Presentar Der Ring des Nibelungen en su orden se ha convertido en “un lujo fuera del alcalde de Stefan, pero ha sacado el máximo provecho de ello”, destaca Runnicles.

Das Rheingold en la Deutsche Oper Berlin
© Bernd Uhlig

El ciclo del Anillo de Götz Friedrich, que se estrenó en 1984, se convirtió en una piedra angular dentro de la tradición operística wagneriana de la Deutsche Oper, y se describe habitualmente como un Anillo “de referencia” en cuanto a estilo e interpretación, reflejando el Zeitgeist de los ochenta. Aquellos que han tenido la suerte de verlo, reconocerán ciertos elementos que Herheim ha tomado e incluido en su propia tetralogía como homenaje a su predecesor.

Herheim no es, ciertamente, nuevo en el mundo de las óperas de Wagner. De entre sus producciones pasadas destacan Die Meistersinger von Nürnberg en Salzburgo y París, y Parsifal en Bayreuth. “Teatralmente, lo que Stegan Herheim lleva al escenario es algo muy nuevo, a veces, asombrosamente nuevo”, me dice Runnicles. “No sé de ningún otro director que conozca la música mejor que él”.

En Rheingold y Walküre, el público pudo ver lo que Runnicles describe con acierto como “imágenes increíblemente poderosas y directas”. Este entusiasmo y conocimiento en torno a las óperas de Wagner parece contagioso, promoviendo un ambiente de trabajo inspirador, lleva a Runnicles a esta conclusión: “Sé que soy mejor director por trabajar con un gran director de escena, porque él o ella me inspirarán a pensar diferente sobre alguna frase que yo dirigiría de una manera distinta”. Gracias a Herheim, Runnicles explica, “mi historia de amor con Wagner se ha reavivado. Y Stefan ha provocado que piense de manera diferente acerca de muchos aspectos de los que trata el Anillo”.

Su relación de trabajo ha sido muy fructífera, se ha creado una asociación mutuamente beneficiosa. “Esperemos que juntos podamos crear esa unidad sinfónica que tendrá sentido tanto dramática como musicalmente”, dice Runnicles. “Esto es como decir que Stefan y yo somos como uña y carne”.

Nina Stemme como Brünnhilde en Götterdämmerung
© Bernd Uhlig

Las ideas de Herheim para Der Ring des Nibelungen hablan mucho del actual Zeitgeist: tratan muchos de los problemas fundamentales de nuestra generación tales como el cambio climático y la crisis de los refugiados, pero en cualquier caso se tratan los temas del amor, el poder, la corrupción y la redención inherentes al Anillo, como arquetípicos y recurrentes. En cuanto a cómo la historia en el escenario influye en su trabajo, Runnicles explica, “mis reacciones son a aquello que está ocurriendo en el escenario”, lo que otorga mayor vitalidad al término Musiktheater, siendo “muy influenciado por lo que el director de escena lleva a la vida”.

Hay un sentimiento de pasión y compromiso a largo plazo con la música de Wagner, que se hace inmediatamente evidente cuando escuchamos a Runnicles hablar acerca de la mística que rodea todo. “De pronto, el tiempo pasa despacio y tú estás en contacto a un nivel íntimo con algo dentro de ti. Hay este sentimiento de… si sigo persiguiendo lo que estoy haciendo con esta música, hay una respuesta al final del camino”.

Runnicles aporta una amplia experiencia a este viaje, ha trabajado con orquestas internacionales como la Atlanta Symphony Orchestra, la Berliner Philharmoniker, la London Symphony Orchestra y la BBC Scottish Symphony Orchestra. En la actualidad se está centrando en las óperas de Wagner y Strauss, pero también en obras de Britten, Berlioz, Debussy y muchos más.

Su historia con la Deutsche Oper Berlin se retrotrae a 2007, cuando dirigió por primera vez el Anillo de Götz Friedrich y sintió que él y la orquesta “extrajeron algo increíblemente especial”. Su experiencia con la magna obra de Wagner, que ha estado dirigiendo desde 1990, ha jugado un papel importante. La oportunidad de trabajar en las cuatro óperas de la tetralogía llevó a su nombramiento como nuevo Generalmusikdirektor en la Deutsche Oper Berlin en 2009. Describe la Deutsche Oper Berlin como una “familia muy grande” en la que “todas y cada una de las personas aporta su talento, sus conocimientos específicos, una gran pasión y un gran sentimiento de pertenencia, y estoy muy orgulloso del hecho de que durante estos meses la compañía ha estado sobresaliente”. Como otros muchos teatros y compañías de ópera, la Deutsche Oper Berlin también se ha adaptado, pero de acuerdo don Runnicles, han tenido que reinventarse y esto se ha convertido “no solo importante durante la pandemia: hemos aprendido muchas cosas sobre nosotros mismos que podremos seguir aplicando en el futuro”.

El director escocés habla también de su ópera berlinesa en relación con la idea de establecer un Bayreuth invernal -un término acuñado para las numerosas producciones de Wieland Wagner montadas en Stuttgart entre 1955 y 1966 como alternativa al festival de verano de Bayreuth. No es una idea muy descabellada puesto que la Deutsche Oper Berlin es uno de los teatros de ópera más grandes de Alemania en el que las obras de Wagner forman parte del repertorio central. Han establecido fuertes lazos con el Festival Wagner de Bayreuth, en el que muchos de sus músicos tocan cada verano.

En pocos días, la Deutsche Oper Berlin presentará Der Ring des Nibelungen por vez primera como un ciclo completo en su orden correcto. Hay mucha expectacion y wagnerianos de todas partes viajarán a Berlín con la esperanza de asistir a una obra maestra. “Deutsche Oper y Wagner – está en su ADN”, dice Runnicles, y despierta aún más interés comentando que el público puede prepararse para escuchar algo “del mejor Wagner del mundo”.

Tras el ciclo del Anillo, la Deutsche Oper Berlin presentará una nueva producción de Die Meistersinger von Nürnberg en junio de 2022 dirigido por Jossi Wieler y Sergio Morabito, también bajo la batuta de Runnicles, llevando más allá la renovación del repertorio wagneriano.

Para todos los involucrados –cantantes, músicos y público– interpretar y escuchar esta obra monumental en su totalidad de nuevo por vez primera tras el inicio de la pandemia será un momento especial. No será simplemente otro ciclo del Anillo: será la promesa de un nuevo comienzo, además de ofrecer la esperanza de experimentar veladas inolvidables llenas de grandes momentos operísticos. Runnicles mira hacia el estreno con ilusión y expectativa ante la posibilidad, finalmente, de tocar frente a un teatro lleno, y expresa su alegría diciendo: “¡Vamos!”

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Este artículo ha sido promocionado por la Deutsche Oper Berlin.

Traducido del inglés por Katia de Miguel