Desde las altas montañas hasta el desierto abrasador, desde las tierras de cultivo hasta las metrópolis bulliciosas, desde pantanos a praderas, Estados Unidos tiene casi todos los paisajes posibles. La variedad del paisaje de los EE. UU. se corresponde con la de los festivales de música clásica que alberga, muchos géneros disponibles en diferentes entornos. No podemos enumerarlos todos en un breve artículo, pero aquí le ofrecemos una tentadora selección para 2019.

Matthew and Carolyn Bucksbaum Campus, Aspen Music Festival and School © Grittani Creative
Matthew and Carolyn Bucksbaum Campus, Aspen Music Festival and School
© Grittani Creative

Si lo suyo son las altas montañas, y si buscas sentir lo que significa ser americano, no busques más, las asombrosamente hermosas Montañas Rocosas de Aspen, Colorado. Durante siete semanas, a partir del 27 de junio, el Festival de Aspen de este año explora el tema "Ser estadounidense". Incluye compositores estadounidenses desde los clásicos (Ives, Barber, Copland) hasta aquellos más afines a estilos populares (Gershwin, Sondheim, Bernstein) además una amplia muestra de obra de reciente composición y música no estadounidense de profesionales y de alumnos de la Academia del Festival.

Como contraste con la exuberante vegetación de las Montañas Rocosas en verano, diríjase a los áridos paisajes de Nuevo México y las extraordinarias vistas que se disfrutan en el Festival de Ópera de Santa Fe, donde el teatro de ópera está, literalmente, integrado en el paisaje. La edición de este año ofrece cuatro títulos comunes del repertorio (La bohème, The Pearl Fishers, Jenůfa, Così fan tutte) y un estreno mundial: The Thirteenth Childde Poul Ruders, basado en un cuento de Grimm.

Ubicado en las colinas de Berkshire en el oeste de Massachusetts y encabezado por la Boston Symphony Orchestra, se encuentra el Festival de Música de Tanglewood, que ha sido un motor importante en la música clásica de los EE. UU. desde su creación en 1934 gracias también al impulso, a lo largo de los años, del gran director de la BSO Serge Koussevitsky, cuyo nombre está grabado en uno de los auditorios principales del festival, el "Koussevitsky Music Shed". Al igual que muchos festivales estadounidenses, incluido Aspen, el de Tanglewood cuenta también con una importante escuela de verano: se lleva a cabo bajo los auspicios de la Universidad de Boston y recibe a miles de estudiantes cada verano. Ha sido campo de pruebas para muchos de los grandes compositores y artistas de los Estados Unidos incluyendo a Leonard Bernstein que asistió de manera asidua durante su vida.

El cartel de artistas de Tanglewood para 2019 incluye a Andris Nelsons y la BSO, Hilary Hahn, Avi Avital, Håkan Hardenberger, Miloš Karadaglić, Gautier Capuçon, Jean-Yves Thibaudet, Renée Fleming, Paul Lewis, Yefim Bronfman, Leonidas Kavakos y muchos más: con una lista de esta categoría, hay grandes posibilidades de que se mantenga el ratio de asistencia de 350.000 personas.

Si estás en el noreste y buscas algo más especializado y de menor escala, el Boston Early Music Festival, a principios de junio, debería cumplir tus expectativas. Las obras van desde la ópera (incluido el estreno norteamericano de Orlando, de Agostino Steffani) hasta la música coral (St Matthew Passion de Bach con el Dunedin Consort); obras de menor escala de compositores del medievo como Hildegard of Bingen y hasta tardíos como Beethoven, con un énfasis en la música vocal medieval y del barroco temprano. Dos conciertos de música francesa de la corte de Versalles son particularmente interesantes, uno con Rameau y otro con la música de Marc-Antoine Charpentier and Michel Richard de Lalande, organizados conjuntamente con el Centre de musique baroque de Versailles.

Seattle Chamber Music Festival: Tessa Lark, Anne-Marie McDermott, Ani Aznavoorian, Rebecca Alders © Ken Dundas Photography
Seattle Chamber Music Festival: Tessa Lark, Anne-Marie McDermott, Ani Aznavoorian, Rebecca Alders
© Ken Dundas Photography

En la costa opuesta, en el Pacífico noroeste, la Seattle Chamber Music Society presenta su Festival de verano: tres conciertos por semana in julio comisariados por el director artístico James Ehnes, quien participa en las interpretaciones de Poulenc, Mendelssohn y Martinů .

Pero si desea que el telón de fondo de su visita a un festival sean las luces de una gran ciudad, diríjase al Mostly Mozart Festival en Nueva York en julio y principios de agosto. Encontrará un mucho Mozart, incluyendo The Magic Flute (la primera oportunidad para los neoyorquinos de ver la popular producción de Barrie Kosky), Iván Fischer dirigirá la Sinfonía Júpiter con su Orquesta del Festival de Budapest, el Cuarteto de Takács ofrecerá los cuartetos de cuerda "Prusianos", y mucho más. De todos modos, la palabra "Mostly" no es del todo exacta, ya que hay mucha música, danza, teatro y cine que no tiene un vínculo directo con Mozart. La propuesta del finlandés Pekka Kuusisto, que combina su Four Seasons de Vivaldi con Bartók y lo envuelve con música tradicional nórdica, será algo especial.

<i>The Trout</i>, Mark Morris Dance Group, Mostly Mozart Festival 2018 © Stephanie Berger
The Trout, Mark Morris Dance Group, Mostly Mozart Festival 2018
© Stephanie Berger

Un viaje corto en tren (para los distancias de los EE. UU.) hacia el sur a lo largo de la costa este lo lleva al Festival O de la Ópera de Filadelfia el 18 de septiembre, un estreno mundial fascinante: Philip Venables Denis and Katya, que relata la historia de los dos adolescentes rusos asesinados en 2016 después de disparar a la policía y convertirse en un circo letal para las redes sociales.

Anthony Roth Costanzo en el estreno mundial de <i>Glass Handel</i>, O Festival, 2018 © Dominic M. Mercier
Anthony Roth Costanzo en el estreno mundial de Glass Handel, O Festival, 2018
© Dominic M. Mercier

Continúe hacia el sur desde Filadelfia y llegará a Charleston, Carolina del Sur, donde se celebra el Spoleto Festival del 24 de mayo al 9 de junio y ofrece una amplia mezcla de ópera (Salome), danza (compañías de África, Líbano y los Estados Unidos) y música diversa.

Varias de las orquestas más importantes organizan series de conciertos de verano al aire libre que son muy populares, a menudo entrelazando música clásica con otras formas. En la costa oeste, la Filarmónica de Los Ángeles organiza los martes clásicos en el Hollywood Bowl, que incluyen la Sinfonía fantástica de Berlioz y la de Sinfonía núm. 2 de Mahler bajo la dirección de Gustavo Dudamel.

Chicago cuenta con dos grandes festivales de verano al aire libre, ambos a orillas del lago Michigan. Fundado en 1905, el Ravinia Festival es el más antiguo de los Estados Unidos: ahora es, en gran medida, un acontecimiento con multigénero, pero todavía hay una oferta de clásica importante, y comparte algunos grandes nombres con Tanglewood. El concierto más destacado es el 26 de julio, con Marin Alsop al frente de la Orquesta Sinfónica de Chicago y la Octava de Mahler. El Grant Park Music Festival, establecido en la década de 1930 como respuesta a la Gran Depresión, es una serie gratuita que incluye principalmente conciertos sinfónicos a gran escala, junto a repertorio más ligero: la edición de este año se extiende del 12 de junio al 17 de agosto y comprende 22 eventos.

Sinfonía en las Flint Hills © Kelly Glasscock
Sinfonía en las Flint Hills
© Kelly Glasscock

Al comienzo de este artículo mencioné pantanos y praderas. A poca distancia del pantano más grande de todos, los Everglades de Florida, el Miami Music Festival es la otra oferta que funciona en paralelo a la educación musical. Recibe a 300 participantes cada temporada y presenta 70 eventos que van desde música de cámara a conciertos sinfónicos, zarzuela y ópera. Y en el Flint Hills de Kansas, el 15 de junio, la Kansas City Symphony organiza un gran concierto al aire libre en medio de la pradera.

La música clásica estadounidense realmente crece con fuerza en todos los entornos.

Traducido del inglés por Katia de Miguel