El pasado día 8 Bachtrack publicó su crítica número 10 000, y coincidió para tal ocasión que Mark Pullinger se encontraba en la apertura de la temporada del Teatro alla Scala para asistir a Madama Butterfly. Lo que comenzó como unos pocos y esporádicos textos, se ha convertido en un reseñable esfuerzo: alrededor de 200 críticas al mes escritas en cuatro idiomas. Nuestros colaboradores -que son voluntarios- tienen un amplio conocimiento, cubren todos los géneros clásicos y todos los rincones del planeta. Nuestros editores son dedicados profesionales y excelentes en lo que hacen: Mark, Alexandra, Hedy, Katia, Nicolas: Alison y yo os damos las más sinceras gracias por hacer de Bachtrack lo que es.

Maria José Siri (Cio-Cio San) © Marco Brescia & Rudy Amisano | Teatro alla Scala
Maria José Siri (Cio-Cio San)
© Marco Brescia & Rudy Amisano | Teatro alla Scala

La música que reseñamos abarca géneros y siglos. Hemos cubierto Alamire, que interpreta música de los siglos XV y XVI, y Penny Homer estuvo en Colombia en un concierto de Jordi Savall, que llega incluso más lejos. Hemos escrito sobre radicales como Stockhausen así como otros compositores vivos más cercanos a la tradición como Arvo Pärt o John Adams. Hemos reseñado todo desde los potentes sonidos de Mahler hasta el (casi) silencio total de 4'33'' de John Cage. Nos movemos desde óperas y obras corales de gran escala a recitales de solistas. Y reseñamos ballet clásico tanto como lo último en danza moderna.

Nuestros colaboradores están alrededor de todo el mundo. Desde el norte hemos tenido críticas del Kulturhuset i Tromsø en Noruega, tres grados dentro del Círculo Polar. Acoge el Northern Lights Festival, al que acudió Paul Kilbey en 2013 y Jamie Robles in 2014 (Aksel Tollåli, noruego, es nuestro único colaborador que escribe habitualmente desde dentro del Círculo Polar, en Bodø). Desde el sur, Simon Holden, que normalmente escribe desde Auckland, estuvo en South Wellington en 2012, para una crítica de 5 estrellas del Pierrot lunaire.

Si nos situamos en el meridiano de Greenwich, Simon fue también el autor que llegó más al este (con dos reseñas desde la Holy Trinity Cathedral de Auckland en 2012 y 2013), mientras que Kevin W Ng, en Vancouver es el que está más al oeste. Por cierto, Kevin tiene el mismo nombre que nuestro Kevin Ng afincado en Hong Kong: el único caso, aunque David Larkin y yo mismo estamos cerca, solo hay que cambiar dos letras, (pero físicamente, no podíamos estar más separados: Londres y Sydney no podían estar más lejos).

Uno de nuestros primeros colaboradores, Alan Yu, está también en Hong Kong, pero cubre un amplio territorio, nos envía textos desde dondequiera que sus viajes le llevan: hasta ahora, Australia, los EE UU y Londres (en la longitud de 275, Alan abarca más territorio que nadie). Su suma de 13 ciudades es equiparada solo por Ako Imamura que ha reseñado ópera para nosotros desde 16 ciudades desde 2014. Si esto no es un auténtico fan de la ópera, entonces no sé qué es. Pero el que más ciudades suma (sin contar a Mark y a mi mismo) es Ken Ward, antiguo conductor de autobuses y editor del Bruckner Journal, escribió 73 reseñas de conciertos de Bruckner desde 18 ciudades de Reino Unido, Alemania y Austria entre 2011 y 2015.

Dejando de lado mis propias críticas, nuestras primeras reseñas en aquellos comienzos en 2010 fueron de Jill Segal (justo después de la apertura de Kings Place en Londres) y de Caro Baum, desde Sydney. El colaborador que más tiempo lleva con nosotros es la especialista en música antigua Nahoko Gotoh, que escribió sobre Liz Watts y la Early Company interpretando Pergolesi en los Proms en Septiembre de 2010. Seis años más tarde, Nahoko sigue escribiendo para nosotros activamente desde Londres y Tokyo.

Contamos con numerosos autores europeos que escriben en inglés así como en su propia lengua. Solo uno escribe en dos idiomas distintos al inglés: alguien olvidó enviarle a Beate Langenbruch el recordatorio "debes escribir en tu propio idioma", ya que escribe con excelente estilo en alemán y en francés.

Algunas de las mejores cosas de la vida comienzan por accidente: os sorprendería saber que las críticas en Bachtrack comenzaron como una iniciativa de Search Engine Optimisation. En 2010, éramos sencillamente un sitio de programaciones y, aunque incluso entonces, teníamos una excelente base de datos de eventos, teníamos serios problemas para conseguir que Googlebot colocara nuestro contenido cerca del comienzo de sus resultados de búsqueda. El consejo de Google era "necesita contenido único, relevante y de alta calidad": tomamos esto en serio y decidimos que el siguiente paso lógico era escribir ese contenido. El resto, como se suele decir, es historia... El Googlebot ahora indiza alrededor de 40 000 de nuestras páginas cada día, y seguimos cumpliendo la norma de que el material de nuestras reseñas no se publique en ningún otro medio.

En 2016, alrededor de 230 colaboradores han escrito unas 2300 reseñas para nosotros, en cuatro idiomas y desde treinta y cuatro países. No puedo nombrarlos a todos, pero debo dedicarle unas palabras a los prolíficos Julien Hanck, Dominic Lowe, Sarah Batschelet y Rolf Kyburz, con 200 reseñas entre ellos.

Así pues, levanten las copas, señoras y señores, a la salud del maravilloso equipo de colaboradores de Bachtrack. Alison, yo y nuestro equipo de editores no podemos agradecérselo suficiente.